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Por primera vez una mujer presidirá Congreso en discurso sobre Estado de la Unión

Nancy Pelosi ejerce uno de los cargos más poderosos del gobierno de EE.UU.

Publicado: 23 de enero, 2007

Speaker of the House Nancy Pelosi [© AP Images]Washington – Cuando el presidente Bush pronuncie su discurso sobre el Estado de la Unión el 23 de enero, detrás de él estará sentada por primera vez en la historia del país la primera mujer presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi.

Según Karlyn Bowman, investigadora residente del American Enterprise Institute, la presidencia de la Cámara es uno de los cargos más poderosos del gobierno de Estados Unidos. Pelosi es la próxima en la línea de sucesión a la presidencia de Estados Unidos, después del vicepresidente, y también controla el flujo legislativo en la Cámara de Representantes. Dado que cualquier proyecto de ley relacionado con el presupuesto debe originarse en la Cámara de Representantes, la presidenta de dicha cámara controla, de hecho, la billetera del gobierno de Estados Unidos.

Pelosi, una demócrata de California, asumió el cargo de presidenta de la Cámara de Representantes el 4 de enero, cuando su partido asumió el control de la Cámara como resultado de las elecciones legislativas celebradas en noviembre de 2006. Poco después de esas elecciones, el presidente Bush, que es republicano, dijo que el ascenso de Pelosi al cargo de presidenta “es un hecho histórico para nuestro país. Y como padre de mujeres jóvenes, considero que es muy importante”.

Cuando Pelosi, de 67 años, aceptó el martillete simbólico que se entrega a quien preside la Cámara y convocó el 110 Congreso, compartió ese histórico momento en el podio con algunos de sus seis nietos y con hijos de otros miembros de la Cámara de Representantes. “Hoy hemos roto el techo de mármol para nuestras hijas y nuestras nietas”, afirmó Pelosi, refiriéndose al hecho de que los principales cargos del Congreso han estado durante largo tiempo bajo dominio de los hombres.

El primer trabajo de Pelosi fue como ama de casa cuidando a sus cinco hijos, y sólo se presentó como candidata al Congreso una vez que el menor de sus hijos ingresara en la universidad. Fue elegida a la Cámara de Representantes a los 47 años, donde ascendió profesionalmente hasta convertirse en líder de la minoria de la Cámara en el 108 Congreso (2003-2004), antes de llegar a la presidencia.

El cargo de presidente de la Cámara es poco conocido para mucha gente fuera de Estados Unidos, puesto que en los sistemas parlamentarios el titular del poder ejecutivo (en este caso, el presidente Bush) y los líderes de la legislatura (Pelosi en la Cámara de Representante y Harry Reid líder de la mayoría en el Senado) no pueden ser de partidos opositores.

Incluso para muchos estadounidenses Pelosi es una figura nueva y poco conocida, a pesar de sus 20 años de servicio en la Cámara de Representantes, dijo Bowman en un artículo publicado en Roll Call, un periódico dedicado a temas legislativos. En una encuesta difundida en diciembre de 2006 por el Centro de Investigaciones Pew, Pelosi obtuvo un resultado favorable (54 por ciento) por parte de los estadounidenses que la calificaron, aunque más del 41 por ciento de los consultados dijeron que no la conocían.

No obstante, es seguro que esto cambiará. Pelosi “ya es una figura muy conocida entre sus colegas, que le han concedido el alto honor de la posición de presidenta de la Cámara”, dijo Bowman al Servicio Noticioso en una entrevista por correo electrónico el 17 de enero. “En las próximas semanas y meses será muy visible y muchos estadounidenses se enterarán sobre ella y los temas en los que ella cree”.

LA PRESIDENTA EJERCE DISTINTOS PODERES

Como presidenta de la Cámara, Pelosi desempeña tres papeles, a saber: representante de su distrito electoral en California, líder de su partido en la Cámara de Representantes y líder del pleno de la Cámara.

Las responsabilidades y poderes del presidente de la Cámara no los determina la Constitución, pero han evolucionado con los años y dependen, en particular, de la personalidad y capacidad política de la persona que ejerce el cargo, y por ello algunos presidentes ejercen mucho más poder que otros.

Una de las principales fuentes de su poder es su capacidad para controlar el calendario legislativo y, en colaboración con el líder de la mayoría, gestionar el programa legislativo. Cuando un legislador del Congreso, de cualquiera de los dos partidos, presenta un proyecto de ley, el presidente de la Cámara determina a cuál de las 21 comisiones se asigna, siendo esta una decisión que puede afectar considerablemente el curso de dicho proyecto de ley, ya que un proyecto casi nunca se aprueba en la Cámara de Representantes sin el apoyo de la comisión que lo ha visto.

Si el proyecto de ley es aprobado por la comisión, el presidente de la Cámara decide cuándo y si es que se somete, al pleno de la Cámara para su debate y votación. De los más de 8.000 proyectos de ley presentados y asignados a las comisiones en cada Congreso, apenas unos pocos se someten a debate y votación en el pleno de la Cámara.

En su condición de presidenta, Pelosi dirige la Cámara de Representantes y puede convocar o no individualmente a legisladores para conversar con ellos, así como controlar el flujo del debate por medio de reglamentaciones y decisiones. Pelosi puede también delegar sus poderes como presidenta en otros legisladores, otorgándoles de esta forma una distinción ante los demás 430 miembros.

Otra fuente de poder deriva de los nombramientos. Quien ostente la presidencia de la Cámara dirige el proceso de nombramientos para las presidencias de las diversas comisiones y subcomisiones de la Cámara, entre ellas las comisiones de conferencia, que se encargan de negociar un compromiso cuando la Cámara y el Senado adoptan versiones diferentes de un mismo proyecto de ley.

La presidenta también aprueba la conformación y los itinerarios de las delegaciones congresionales que viajan dentro y fuera del país, y preside las sesiones conjuntas del Congreso en ocasiones especiales, como por ejemplo el discurso sobre el Estado de la Unión, la inauguración de un presidente y durante discursos de dirigentes extranjeros invitados.

Algunos han comparado el trabajo de Pelosi al de un director general y presidente de una empresa. Sin embargo, el Congreso no es una organización jerárquica como lo suelen ser la mayoría de las empresas, sino un órgano político y colegiado, con poder que fluye en muchas direcciones. Cada miembro debe trabajar con la persona que ejerce la presidencia de la Cámara y también con sus colegas de ambos partidos en el Congreso, y finalmente cada miembro debe afrontar, en definitiva, la fuerza más poderosa de todas: el votante estadounidense.

Para más información véase El Congreso de Estados Unidos.

Jeffrey Thomas
Redactor del Servicio Noticioso desde Washington

 
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