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EMBAJADA DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA
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Pacto con Congreso hará que avancen los acuerdos de libre comercio

Acuerdos con Colombia, Corea del Sur, Panamá y Perú afectados directamente

Publicado: 15 de mayo, 2007

Washington – La administración Bush ha llegado a un acuerdo tentativo con líderes demócratas del Congreso, lo que aumenta significativamente las posibilidades de que un conjunto de acuerdos de libre comercio (ALC) sea autorizado por el Congreso y se le dé un impulso a las negociaciones mundiales de comercio.

El pacto fue anunciado el 10 de mayo por la presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, así como por funcionarios de la administración.

El pacto sobre comercio con los demócratas elimina uno de los obstáculos más importantes para los ALC con Perú y Panamá, que habían languidecido en el Congreso, y los de Colombia y Corea del Sur, que habían sido completados pero no presentados ante el Congreso.

El principal obstáculo en las negociaciones entre la Representante de Comercio de Estados Unidos Susan Schwab, y los presidentes de comisiones claves del Congreso fue la insistencia de los demócratas en establecer normas laborales y ambientales más estrictas en futuros acuerdos de comercio, inclusive aquellos ya negociados. (Ver artículo relacionado).

Según el pacto entre la administración y el Congreso, los socios de libre comercio de Estados Unidos tendrán que someterse a las normas internacionales laborales fundamentales de una declaración de 1998 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). También tendrán que adoptar y aplicar leyes compatibles con siete acuerdos multilaterales principales sobre medio ambiente.

Los principios esenciales de la declaración de la OIT garantizan la libertad de asociación, el derecho a la negociación colectiva, la abolición del trabajo infantil y forzado y la eliminación de la discriminación en el empleo.

Un funcionario de comercio indicó en una sesión informativa telefónica, el 11 de mayo, que la administración espera conseguir los cambios propuestos para los ALC con rapidez, “esperamos que en los próximos dos días”. El funcionario no especuló sobre cuán posible es que los cambios sean aceptados por los socios comerciales estadounidenses. Dijo, sin embargo, que conseguir la aprobación del Congreso sin estos cambios sería difícil.

Para continuar hacia adelante se requerirá que los líderes demócratas logren el apoyo de la mayoría del partido para los pactos que algunos de ellos consideran controvertidos, y que los gobiernos extranjeros obtengan la aprobación de sus parlamentos y votantes de los cambios en los textos que consideren finales.

Las provisiones laborales de los ALC con Panamá y Corea del Sur se dejaron abiertas, pero los pactos con Perú y Colombia ya han sido firmados en su forma actual y la cámara legislativa de Perú ha ratificado el acuerdo.

El presidente Bush en palabras pronunciadas el 10 de mayo describió el acuerdo como “una vía clara para proseguir con los tratados de libre comercio con Perú, Colombia, Panamá y Corea del Sur que hemos propuesto”. Y prometió que su administración trabajará con el Congreso y los gobiernos de los cuatro países “para lograr la aprobación de cada acuerdo”.

La nueva política comercial trata también cuestiones relacionadas con propiedad intelectual, seguridad portuaria y compras del gobierno. Por ejemplo, está dirigida a asegurar que los socios comerciales de Estados Unidos en el mundo en desarrollo puedan vender fármacos genéricos que pueden salvar vidas sin infringir protecciones de patentes.

El representante demócrata Sander Levin, que participó en las negociaciones dijo: “Esto es un logro importante en la lucha que hemos librado para asegurar que la globalización se abra para mucha más gente”.

Algunos funcionarios y legisladores expresaron esperanza en que las políticas de comercio acordadas favorezcan un progreso más general en temas comerciales, incluyendo las negociaciones de Dohá realizadas con el patrocinio de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y de la autoridad de promoción comercial (TPA) para el presidente.

Schwab dijo que el acuerdo enviará un mensaje a los socios comerciales de Estados Unidos de que éste está listo para avanzar en la ronda de Dohá.

El embajador de Estados Unidos ante la OMC, Peter Allgeier, fue incluso más explícito al hablar con los periodistas el 11 de mayo en Ginebra.

El desafío de producir un acuerdo mundial ha reducido significativamente las barreras comerciales, dijo, es “incluso más importante ahora que hemos dado este paso hacia adelante”.

Todavía no está claro si el acuerdo tentativo hará que el Congreso se incline hacia la TPA.

La TPA, que expirará en Julio, permite al presidente presentar acuerdos comerciales al Congreso para que “los apruebe o los rechace” sin enmiendas y en un plazo breve y determinado.

Muchos miembros del Congreso se han rehusado a extender la TPA. Algunos ven las rondas de Dohá y la TPA como asuntos relacionados y han indicado que están dispuestos a considerar la renovación de la TPA sólo si las negociaciones con la OMC progresan significativamente. (Ver artículo relacionado).

“Sería muy útil” dar al Congreso una “verdadera indicación” de que los negociadores de la OMC pueden conseguir tal progreso dijo Allgeier.

“Ello daría al Congreso incluso más incentivos para avanzar” respecto a la TPA, añadió.

Para más información véase Comercio y economía.

 
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