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EMBAJADA DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA
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Nuevo jefe de oficina contra la trata de personas destaca importancia de alianzas

Mark Lagon dice que es esencial hacer esfuerzos a niveles interno e internacional

Publicado: 7 de junio de 2007

Embajador Mark P. Lagon, jefe de la oficina contra la trata de personas del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Washington – Cuando Estados Unidos solicita a otros países que cooperen para mejorar la aplicación de la ley en materia de trata de personas, asistencia a las víctimas y creación de conciencia pública, estos países deben saber que Estados Unidos trabaja en los mismos problemas internamente y que las recomendaciones se hacen con un “espíritu de alianza”, explicó Mark Lagon, el nuevo jefe de la oficina contra la trata de personas del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Declaró el 5 de junio al Servicio Noticioso desde Washington que “estamos haciendo un serio esfuerzo a nivel interno centrado en las víctimas para ayudar a aquellos que se han visto capturados por la trata de personas”.

Lagon ha trabajado en cuestiones de derechos humanos anteriormente, así que cuando el Congreso de Estados Unidos le ratificó en su puesto como nuevo director de la Oficina de Vigilancia y Lucha contra la Trata de Personas del Departamento de Estado en el mes de mayo, ya tenía algunas prioridades pensadas.

Al destacar la responsabilidad que Estados Unidos tiene de ser líder, dijo Lagon: “debemos observar cómo algunos de los productos que son importantes en Estados Unidos podrían ser, de hecho, el resultado de un trabajo esclavo” dijo. El trabajo forzado es un tema importante, “ya sea de menores, de trabajo vinculado a algo o alguien, o trabajo explicado por la pertenencia a una casta”.

“Puesto que la democratización está en gran parte relacionada con la habilitación de la mujer en el mundo, tenemos que enfrentarnos a la situación de la trata de personas, que quizá es la forma más aguda de deshabilitación de la mujer” dijo. El estado de derecho debe fortalecerse dondequiera que la trata de humanos sea un problema, y donde “funcionarios cómplices en los gobiernos hacen avanzar por medio de su corrupción la degradación de las personas”, indicó.

Percibir a las víctimas como lo que son es el primer paso, ya que las personas que sufren la trata son víctimas, dijo Lagon. Según la ley en Estados Unidos “tienen derechos jurídicos, no se les va a tratar como delincuentes o inmigrantes indocumentados y de hecho tienen estatus para concederles un visado y ofrecerles servicios sociales”. Hay varios organismos estadounidenses que trabajan coordinadamente en sus esfuerzos contra la trata, comprometiendo recursos y tiempo importantes. El Informe anual del Departamento de Estado sobre la Trata de Personas define lo que Estados Unidos desea lograr. “El informe anual es la mejor herramienta que Estados Unidos tiene”, comentó Lagon, “puesto que ayuda a evaluar las tasas de cada país en la protección de las víctimas, la prevención de la trata y la presentación ante la justicia de los explotadores”.

El informe y la Oficina contra la Trata de Personas fueron ordenados por el Congreso en la Ley de Protección de las Víctimas de la Trata (TVPA) del año 2000, que aumentó la capacidad de los organismos del gobierno para proteger a las víctimas, presentar a los criminales ante la justicia y prevenir la trata de personas. También se crearon otros recursos con varias reautorizaciones, la última de las cuales tuvo lugar en 2005.

Existen subsidios para programas de asistencia a las víctimas y de aplicación de la ley. Hay autoevaluaciones anuales que ayudan a mejorar las estrategias contra la trata. Para Lagon, compartir el conocimiento y establecer alianzas con otros países para combatir la trata es una prioridad.

Lagon está interesado en que el sector privado participe en la lucha contra la trata. “Las empresas pueden participar íntimamente en una industria relacionada con la trata de personas. Por ejemplo, en la industria de viajes las aerolíneas han ayudado tomando medidas como los anuncios de servicio público y la creación de concienciación sobre la forma más horrenda de abuso, que es el turismo sexual infantil”.

UN PAPEL PARA LAS EMPRESAS

La reautorización de la TVPA de 2005 exige que el Departamento del Trabajo haga un informe anual que refleje la naturaleza y el alcance del trabajo infantil en el mundo, y que publique una lista de artículos relacionados con el trabajo forzado. Las empresas pueden desempeñar un papel en este sentido, según Lagon. El gobierno de Estados Unidos trabajará con empresas que “colaboren con sus colegas en la comunidad empresarial para establecer las normas más exigentes”.

Un ejemplo es el gigante de programas informáticos Microsoft, que tiene centros de tecnología de la información en India. India tiene un serio problema de trata de personas, y Microsoft “está observando en que forma el maltrato de personas se puede considerar como trata de personas, como en el caso de niños que trabajan desensamblando computadoras viejas”, dijo Lagon. “India es una prioridad aunque sea nada más que por el tamaño de su población y la cantidad de trata existente”, añadió.

“Tenemos que trabajar tanto multilateral como bilateralmente”, dijo, lo cual implica cambiar instituciones que inadvertidamente inciten a la trata de personas. Citó como ejemplo algunos miembros de las fuerzas de paz de las Naciones Unidas que llevaron a cabo actos de abuso sexual en la República Democrática del Congo. “Los pacificadores de la ONU deben intentar reducir el sufrimiento humano, en lugar de extenderlo”, comentó Lagon.

“Estamos sinceramente interesados en promover la dignidad humana para ayudar de modo tangible a personas individuales que han sido degradadas por otros seres humanos”, dijo. Indicó que Estados Unidos está “deseoso” de asociarse con organizaciones no gubernamentales, gobiernos y organizaciones internacionales, “para acabar con lo que en efecto es una esclavitud moderna”.

Lagon dijo que Estados Unidos tiene su propia historia de esclavitud y de “terrible discriminación y secuelas de la segregación”.

“Debemos poder hablar francamente con un país democrático afín sobre las medidas que podemos tomar para mejorar la situación”. Si se trata a la gente como seres humanos inferiores por su etnia o condición social, dondequiera que estén, los perpetradores “habrán violado los valores esenciales, y no me refiero a los valores estadounidenses, sino a los valores universales”.

La carrera de Lagon se ha centrado desde hace mucho tiempo en los derechos humanos. Como vicesecretario adjunto de Estado para Asuntos de Organizaciones Internacionales, Lagon fue responsable de temas humanitarios internacionales y de derechos humanos. Anteriormente fue asesor de políticas para la secretaria de Estado en materia de organizaciones internacionales, democracia y derechos humanos.

El Informe 2007 sobre la Trata de Personas se publicará el 12 de junio.

Lea Terhune
Redactora del Servicio Noticioso desde Washington

 
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