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Oportunidades económicas hacen posible la justicia social, dice Gutiérrez

Secretario de Comercio EE.UU. destaca competitividad en las Américas

Publicado: 18 de junio, 2007 Nota relacionada: 20 países confirmaron participación en el Foro de Competitividad de las Américas  

“Nuestra perspectiva del Hemisferio Occidental es de crecimiento y prosperidad. El crecimiento faculta a los individuos con las herramientas para adquirir propiedades y mejorar sus vidas. Promueve el comercio y la inversión. Alienta la expansión económica”, dijo el secretario de Comercio de Estados Unidos Carlos M. Gutiérrez en un discurso que pronunció el 11 de junio, en el primer Foro de Competitividad de las Américas realizado en Atlanta. Georgia.

A continuación una traducción del discurso del secretario como fue preparado para su lectura:

Departamento de Comercio de Estados Unidos
Oficina de Asuntos Públicos
Lunes 11 de junio de 2007
Atlanta, Georgia

Discurso del secretario de Comercio Carlos M. Gutiérrez en la sesión plenaria de apertura del Foro de Competitividad de las Américas

Gracias Israel (Hernández). Buenos días a todos. Es un privilegio para mi darles la bienvenida a la inauguración del Foro de Competitividad de las Américas.

Alcalde Franklin, quisiera comenzar agradeciendo a la ciudad de Atlanta y al estado de Georgia por su amable hospitalidad.

En 2005, después de la Cumbre de las Américas, el presidente Bush recomendó que se convocara una conferencia de alto nivel sobre el desarrollo de la competitividad regional.

Hoy tenemos el honor de contar con funcionarios gubernamentales y ejecutivos del sector privado de 30 países del Hemisferio Occidental. He tenido la buena fortuna de trabajar y hacer negocios tanto en América del Norte como en América Latina desde el decenio de los 70. Puedo recordar lo que era el clima comercial hace una generación. Y observo los cambios que ocurren.

En los recientes decenios, casi todo el Hemisferio Occidental ha progresado de maneras importantes.

• De modo abrumador, los países de las Américas tienen líderes elegidos por sus ciudadanos.
• Entre noviembre del 2005 y diciembre del 2006 se celebraron 14 elecciones del liderato.
• Desde 1990, el crecimiento de la región ha alcanzado una media de cerca del 4 por ciento.
• Nueve países de la región habían logrado, entre 1990 y el 2006, aumentos per cápita del producto interno bruto (PIB) superiores al 50 por ciento.
• La inflación ha disminuido espectacularmente, al promediar alrededor del 4 por ciento desde fines del decenio de 1990.
• Los niveles de vida han aumentado, aunque de modo desparejo.
•Las exportaciones de los países de la región han crecido más del 200 por ciento desde 1990, al totalizar más de 2.000 millones de dólares en 2006.

Hay mucho por lo cual sentirnos orgullosos. Pero no podemos sentirnos satisfechos. En el resto del mundo, muchos países en desarrollo progresan a tasas más rápidas.

El Informe sobre Competitividad Mundial 2006-2007 del Foro Económico Mundial coloca a sólo seis países latinoamericanos, o caribeños, en la mitad superior de un total de 125 países. Cinco se clasificaron en la cuartilla inferior.

• En los últimos 20 años la economía de China ha crecido anualmente cerca del 10 por ciento.
• En 2006 la economía de India creció más del 9 por ciento.
• La economía de Corea del Sur ha registrado, durante decenios, un crecimiento sostenido y robusto.

De acuerdo con el informe sobre “Competitividad en las Américas”… mientras muchas regiones aumentan su porción en el PIB mundial, la porción de nuestra región declinó del 34 por ciento en 1990 al 29 por ciento el año pasado.

Esta es la razón por la que estamos hoy aquí. Nosotros, en las Américas, necesitamos seguir estableciendo asociaciones estratégicas y estructuras económicas regionales para seguir competitivos a nivel mundial. Y necesitamos hacerlo para ampliar a todo el hemisferio los beneficios de la democracia.

Colaborar para promover los mercados abiertos, crear empleos y estimular la inversión es, de manera vigorosa, lo que mejor interesa, a largo plazo, a todos nuestros ciudadanos. Cuando los países son prósperos y pacíficos, hay seguridad, oportunidad y esperanza. Las empresas y las familias pueden planear para el futuro.

Al reunir aquí a más de 900 personas que participan en la toma de decisiones en el gobierno y en el sector privado, este foro ofrece una oportunidad única para que generemos un nuevo impulso hacia delante en el Hemisferio Occidental.

Nuestra meta es lograr una discusión de ideas dinámica sobre el crecimiento de las economías y la expansión de oportunidades en la región.

Este foro ofrece casi dos docenas de sesiones “paralelas” estructuradas para ofrecer ejemplos reales de políticas, estrategias y posibilidades de mercado que han tenido éxito y que incrementarán las ventajas competitivas de nuestra región.

Por ejemplo, la investigación del Banco Mundial destaca que durante el decenio de los 90, los ingresos en los países en desarrollo que más redujeron las barreras comerciales crecieron tres veces más rápidamente que los ingresos en países que se mantuvieron cerrados.

En Estados Unidos hemos negociado acuerdos de libre comercio con 12 países del Hemisferio Occidental.

Nuestros acuerdos de comercio regional – comenzando con el NAFTA, siguiendo con Chile y, más recientemente, con el CAFTA – han dado resultado.

• De 1993 al 2006 el comercio entre las naciones del NAFTA subió 198 por ciento, de 297.000 millones de dólares a 884.000 millones.
• El año pasado, las exportaciones estadounidenses a Chile subieron 30 por ciento, en tanto que las exportaciones chilenas a Estados Unidos aumentaron 43 por ciento.
• Y el comercio recíproco entre Estados Unidos y los seis países del CAFTA totalizó 38.200 millones de dólares.

Y el apetito por el comercio libre crece en todo el hemisferio. México tiene ahora un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea (UE). Chile tiene un acuerdo con Corea. Panamá tiene un acuerdo con Taiwán. Y la lista sigue y sigue.

Los países de Asia y el Pacífico también marchan hacia el regionalismo a un ritmo acelerado. Por ejemplo:

• El grupo ASEAN negocia con India, Japón, Australia y Nueva Zelanda.
• Considera también un TLC con Corea y, posiblemente, la UE
• India ha propuesto un “Area de Libre Comercio Panasiática”.
• Y Europa sigue con su impulso hacia los acuerdos de libre comercio.
• Ha indicado un interés en llegar a TLC con Corea, India y los países de ASEAN, al igual que con algunos de los grupos regionales de las Américas.

No hay retroceso. Como región, debemos asegurar que coloquemos a nuestros industrias para que sean competitivas en este ambiente comercial cada vez más mundial.

Reconocemos que no hay una “solución que sirva para todos” en los desafíos regionales. Pero hay temas comunes que pueden ser atendidas para mejorar la competitividad. Y hay prácticas óptimas que pueden ser compartidas y adoptadas.

Nuestro enfoque durante el foro de esta semana se concentra en cuatro elementos importantes de la competitividad:

El primero es la educación y el desarrollo de la fuerza laboral. No hay mejor inversión que en el capital humano y una fuerza laboral capacitada. Las Américas han logrado grandes avances en mejorar las tasas de alfabetización y culminación de la educación primaria y secundaria. Y las tasas de matriculación en los colegios universitarios han aumentado. Pero hay todavía lugares, en todo el hemisferio, donde los niños no van a la escuela. Esta línea divisoria de la educación perpetúa la desigualdad de ingresos y la pobreza. La futura competitividad hemisférica depende de mejorar la educación. Necesitamos asegurar que en las Américas cada niño y cada niña tengan acceso a una escuela digna.

El segundo es la innovación. La innovación impulsa la riqueza y niveles de vida más altos. La innovación ocurre cuando tomamos los descubrimientos que se hacen en un laboratorio – en nanotecnología, biomedicina, ciencias aeroespaciales y otras áreas – y los introducimos en el mercado. Pero la innovación ocurre también fuera de un laboratorio. Las innovaciones pueden consistir en pequeños cambios en un producto, un proceso o en una empresa pequeña que puede servir para ofrecer oportunidades allí donde no había ninguna y permitir que más gente participe. Hoy, una pieza de equipo electrónico puede tener partes que proceden de tres continentes diferentes, lo que crea empleos en todo el mundo, allí donde no había ninguno.

La creación y el mercadeo de productos, procesos y tecnologías nuevos, es esencial para maximizar la productividad y mantener a una nación a la vanguardia de la competitividad mundial. En Estados Unidos, la propiedad intelectual es responsable de más de una tercera parte del valor de todas las corporaciones estadounidenses que se negocian públicamente. Esta es una cantidad igual a casi la mitad del PIB de Estados Unidos. Hoy, China e India comercializan con rapidez los avances tecnológicos, educan a fuerzas laborales sumamente diestras y ofrecen oportunidades de investigación de categoría mundial.

En nuestra región hay ejemplos de que se presta atención a estos retos competitivos. Una respuesta es la aldea tecnológica que CREATE Tech Village Corporation establece en Santiago de Chile para generar nuevas asociaciones investigadoras y académicas estadounidense-chilenas. Necesitamos hacer más.

Para la competitividad, el tercer elemento importante son las pequeñas empresas y el espíritu empresarial. Las pequeñas empresas emplean una gran porción de los trabajadores de la región. El Indice de Libertad Económica, publicado por la Heritage Foundation y The Wall Street Journal, evalúa un clima empresarial basándose en regulaciones; comercio, política fiscal, política monetaria; derechos de propiedad; corrupción; y condiciones laborales. Típicamente, los altos niveles de PIB per cápita se asocian con altos niveles de libertad económica. Las empresas deben estar en libertad de crecer, comerciar y crear empleos para impulsar la prosperidad nacional.

Recientemente escuché al presidente Bush contar la historia de un agricultor indígena en Guatemala. Este hombre se esforzaba por alimentar a su familia. Pero vio una oportunidad en el comercio. Organizó una asociación de pequeños agricultores para vender en el extranjero hortalizas de alto precio. Tomaron un préstamo para construir un sistema de irrigación. Y, finalmente, terminaron vendiendo sus cosechas a grandes compañías como Wal-Mart Central America. Hoy, Labradore Mayas vende hortalizas en el mercado internacional y sostiene más de un millar de empleos.

Muchos ejemplos de éxito empiezan con un sueño. Necesitamos políticas que estimulen y permitan que los que sueñan y asumen riesgos creen nuevas empresas y empleos, y dispongan de los mercados abiertos donde vender sus bienes y servicios en todo el hemisferio.

El cuarto y último elemento son las estrategias en cadena de suministros mundiales. Ninguna economía puede ser verdaderamente eficiente si impone barreras que retrasan el movimiento de los bienes. Las compañías deben llegar a ser competitivas asegurándose de que usan los procesos más modernos, tecnologías avanzadas y redes de trabajo eficientes. Los gobiernos deben asegurar que estas empresas puedan competir mundialmente, mediante la reducción de los gravámenes técnicos, de infraestructura y regulatorios que inhiben el progreso.

La eficiencia y la transparencia en los procesos aduaneros, los procedimientos de concesión de licencias y los requisitos regulatorios deben permitir a las empresas planear anticipadamente, trabajar efectivamente en múltiples mercados y tener éxito a escala mundial. La infraestructura física es otro aspecto en el que los gobiernos pueden promover cadenas eficientes de suministros.

China ha reconocido esta realidad. La inversión en la infraestructura del transporte creció en China a una tasa anual de cerca del 19 por ciento entre 2001 y 2005. Eso incluyó:

• Más de 325.000 kilómetros de nuevas carreteras, incluyendo cerca de 25.000 kilómetros de carreteras de tráfico rápido.
• Más de 900 nuevos amarraderos en los puertos, lo que agrega 540 millones de toneladas a la capacidad de carga,
• y unos 6.200 kilómetros de vías férreas adicionales.

Estas inversiones han allanado el camino del crecimiento rápido.

Los países del Hemisferio Occidental pueden beneficiarse con el desarrollo de carreteras adecuadas, puertos y otras inversiones en infraestructura y comunicaciones que les permitan a las compañías desplazar bienes, servicios e ideas de manera barata y eficiente.

Vemos que esto ocurre en “Highway 2000” en Jamaica, en “Transmilenio” en Colombia y en la gestión aduanera en el exterior en Perú.

La asociación en la producción regional y mundial aumenta las ventajas comparativas y las perspectivas económicas de todos los países y firmas.

Hoy, cada país en el mundo compite por el capital. Entre 1991 y 2005, la porción de inversión extranjera directa desde todo el mundo declinó ligeramente en el Hemisferio Occidental, del 29 al 27 por ciento.

El capital irá a los mercados que promuevan la educación, la innovación y la libertad económica. El capital irá a los mercados que les dan la bienvenida al comercio y la inversión, los cimientos del crecimiento. Cuando se dispone de crecimiento, todo es posible.

Nuestra perspectiva del Hemisferio Occidental es de crecimiento y prosperidad. El crecimiento faculta a los individuos con las herramientas para adquirir propiedades y mejorar sus vidas. Promueve el comercio y la inversión. Alienta la expansión económica.

El crecimiento fortalece la distribución de justicia social verdadera que, creemos, se refiere a darle a cada uno una oportunidad igual de éxito

Pero hay una perspectiva competidora, la cual

• Propaga la pobreza, no la prosperidad.
• Da poderes a los gobiernos, no a los pueblos.
• Desalienta la creatividad, el individualismo, la libertad de expresión y la libertad de mercados.

Tenemos ahora la oportunidad de continuar con el progreso de los decenios recientes. Contamos con algunas de las mejores mentes del Hemisferio Occidental para compartir su pericia, sus experiencias y sus estrategias de éxito y hacer que crezcan sus empresas.

Mediante el fortalecimiento de las asociaciones y la competitividad en las Américas, podemos extender una oportunidad mayor para cada hogar, reducir la necesidad y la desesperanza y aumentar los niveles de vida para todos nuestros ciudadanos.

Esa es la verdadera justicia social, y esa es la meta final de este foro inaugural. Les doy las gracias a todos por su asistencia. Gracias.

 
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