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Bomberos de Virginia responden a la crisis provocada por terremoto en Perú

Grupo de tareas parte de la contribución de EE.UU. a respuesta internacional

Publicado: 23 de agosto de 2007

[DoD photo]
El teniente coronel de la Fuerza Aérea de EE.UU. David DeBorges y un ayudante peruano descargan suministros de un Hércules C-130 de las fuerzas aéreas de EE.UU. en Pisco, Perú, para enviarlos a los afectados por el huracán de magnitud 8.0 que sacudió el oeste de Perú el 15 de agosto y acabó con las vidas de 500 personas e hirió a más de 1.500.
[DoD photo]
La sargento mayor de las Fuerzas Aéreas de EE.UU. Deborah Davis, oficial de la fuerza de trabajo sin comisión para la misión humanitaria en Pisco, Perú, explica una receta a un paciente en la instalación médica establecida el 18 de agosto por los miembros de la fuerza de trabajo.
Washington – En todo el mundo los bomberos responden de inmediato cuando surge una emergencia en sus comunidades, pero algunos responden a emergencias en otro continente. El Departamento de Incendios y Rescates del Condado de Fairfax, en Virginia ha respondido a la crisis provocada por eel sísmo en Perú y se ha unido a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Después del devastador terremoto, de magnitud 8, que se produjo el 15 de agosto, un equipo de evaluación fue enviado a Lima. Los terremotos de magnitud 8 están entre los más graves en la escala de medición Richter.

El equipo, compuesto por tres hombres, es también parte del Grupo 1 de Trabajo de Virginia, uno de los 28 equipos de búsqueda y rescate urbanos desplegados en ciudades en Estados Unidos, que pueden ser enviados a cualquier lugar del país en caso de un desastre.

Junto con el Grupo 2 de Tareas de California, auspiciada por el Departamento de Incendios del Condado de los Ángeles, el Grupo 1 de Tareas colabora con USAID para responder a la solicitud de ayuda que haga un gobierno extranjero.

“Estamos felices y nos sentimos honrados al participar”, dijo al Servicio Noticioso desde Washington el 20 de agosto Daniel Schmidt, portavoz del Departamento de Incendios y Rescates del Condado de Fairfax.

Los efectivos llegaron a Lima el 18 de agosto con tiendas, generadores, computadoras, alimentos y agua para ayudar al Equipo de las Naciones Unidas de Coordinación y Evaluación de Desastres. El equipo de la ONU trabaja con el gobierno peruano para identificar necesidades prioritarias y coordinar el flujo de suministros recibidos.

“El Grupo 1 de Tareas de Virginia tiene una relación muy antigua con USAID”, afirmó Schmidt, al destacar las misiones anteriores en Malasia, Kenia y Armenia. En años recientes, el equipo de California viajó a Sri Lanka después del tsunami que azotó el sur de Asia en 2004 y a Irán en 2003 tras el terremoto.

Además del despliegue del Grupo 1 de Tareas, USAID ha contribuido 300.000 dólares al gobierno peruano para comprar y enviar suministros de emergencia a las regiones afectadas, que tienen dificultades para distribuir agua potable y alimentos, así como para proporcionar refugio y cubrir otras necesidades de los residentes desplazados. El personal de USAID también trabaja de cerca con las autoridades locales de defensa civil para identificar otras necesidades urgentes que pudieran surgir.

Estados Unidos, que es un donante mayoritario al Programa Mundial de Alimentos de la ONU, ha enviado 500.000 dólares en asistencia alimentaria de emergencia a las comunidades afectadas.

Más de 16.000 viviendas fueron destruidas por el seísmo, cuyo epicentro estuvo cerca de la ciudad costera de Chicha Alta. El terremoto cobró al menos 510 vidas y causó heridas a más de 1.000 personas. Según el sistema conjunto de la ONU y la Comisión Europea para coordinación y alerta de desastres mundiales (GDACS), unas 515.000 personas viven en un radio de 100 kilómetros del epicentro del sísmo, donde los geólogos registraron después del sísmo inicial más de 300 temblores, incluyendo varios de magnitud superior a 6 grados.

Con el huracán Dean a punto de llegar a México el 21 de agosto, Schmidt dijo que el Grupo 1 de Tareas de Maryland, miembro de la red de búsqueda y rescate auspiciada por el Servicio de Incendios y Rescate del Condado de Montgomery, está preparada y podría convertirse en el tercer equipo estadounidense desplegado en el extranjero si el gobierno mexicano solicitara asistencia al gobierno estadounidense.

ESTADOS UNIDOS ENVÍA EQUIPOS MÉDICOS A PERÚ

El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) ha comprometido otros 410.000 dólares al esfuerzo de alivio internacional y ha desplegado un equipo de 30 cirujanos de campo de su fuerza de trabajo conjunta Bravo, con sede en Honduras, para proporcionar servicios médicos especializados a las víctimas del desastre en Perú.

“Cada vez que hay un desastre de esta magnitud, hay un incremento dramático en las necesidades médicas de aquellas comunidades afectadas. Como país asociado y amigo de Perú, estamos listos para ayudar con los recursos y capacidad que tenemos a nuestra disposición”, señaló el Almirante James G. Stavridis, comandante del Comando Sur.

El personal médico militar llegó a Perú el 19 de agosto, y estableció operaciones en un pequeño estadio localizado en el centro de Pisco, donde trataron a más de 200 pacientes en las tres primeras horas desde su apertura. El equipo incluye a miembros del buque hospital Comfort de la Armada de Estados Unidos, cuyos miembros completaron recientemente una misión de asistencia médica en la región. (Ver “Programas novedosos que cambian vidas en el Caribe y América Latina”).

“Como la única fuerza de trabajo desplegada en América Central tenemos una posición única para responder a contingencias en América Central y del Sur”, declaró el subcomandante teniente coronel Howard Jones. “Este sísmo ha sido una tragedia, pero la fuerza de trabajo conjunta Bravo está lista y dispuesta a ayudar en los esfuerzos de recuperación como quiera que sea necesario”.

Un segundo equipo médico de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos fue también desplegado desde Texas a la ciudad de Ica, donde cientos de casas de adobe se derrumbaron en el terremoto.

“Intentamos atender a cuantas personas sea posible cada día”, reveló el comandante Richard Malish, cirujano del equipo. “Hasta ahora no hemos visto muchos traumas, así que nuestra meta es darles medicamentos a la gente para aliviar sus dolores y hacer sus días más cómodos.”


Para más información, en inglés, ver el comunicado de prensa de USAID al respecto.

David McKeeby
Redactor del Servicio Noticioso desde Washington

 
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