Carteles con Manos Rojas hechos
por estudiantes en California. | |
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Washington – El 12 de febrero, jóvenes de
todo el mundo presentaron miles de “manos rojas”
simbólicas al secretario general de la ONU Ban Ki-moon
para llamar la atención a la difícil situación
de los niños soldados.
En declaraciones dirigidas a los jóvenes activistas
durante el acto que tuvo lugar en la sede de la ONU en Nueva
York, el secretario general dijo que la utilización
de niños soldados es “una de las más
atroces violaciones de derechos humanos que existen actualmente”,
y calificó la práctica de violación
del derecho internacional y de las normas más básicas
de la decencia humana.
“Todo el sistema de las Naciones Unidas y yo estamos
decididos a acabar con semejantes abusos”, declaró.
Según indica la organización no gubernamental
Human Rights Watch, que este año ayudó a coordinar
el Día de las Manos Rojas, jóvenes de 101
países recolectaron más de 250.000 huellas
de manos rojas –algunas en trozos de papel, otras
en pancartas– inscritas con mensajes personales que
apelan a eliminar la utilización de niños
soldados.
La Coalición para Impedir la Utilización
de Niños Soldados, un grupo sin fines de lucro que
se dedica a poner fin al reclutamiento de niños en
la guerra, adoptó el símbolo rojo de la mano
en 1998 como parte de su campaña mundial contra el
uso de niños soldados.
El Día de las Manos Rojas conmemora el 12 de febrero
de 2002, fecha en que entró en vigor el Protocolo
Facultativo de la Convención sobre los Derechos del
Niño de la ONU. Este protocolo facultativo prohíbe
el reclutamiento forzoso o la utilización de niños
menores de 18 años en los conflictos armados. Aunque
126 países ratificaron el tratado, todavía
se utilizan niños soldados en 15 países o
territorios, entre estos algunos que han ratificado el tratado.
Se calcula que entre 200.000 y 300.000 niños menores
de 18 años ejercen de soldados, tanto en grupos rebeldes
como en tropas del gobierno. Según Human Rights Watch,
se incluyen entre estos a niños de Birmania, Chad,
la República Democrática del Congo, la India,
Ruanda, Sri Lanka, Sudán y Uganda, todos países
cuyos gobiernos han firmado el tratado pero aún utilizan
niños en sus fuerzas armadas o apoyan grupos armados
que reclutan a niños en sus territorios o en estados
vecinos.
Según informa Human Rights Watch, en la región
oriental de la República Democrática del Congo
el reclutamiento de niños soldados ha aumentado drásticamente
desde que las hostilidades se intensificaron en agosto de
2008. Niños congoleños de las regiones de
Uvira y Gama recolectaron más de 7.000 manos rojas
para la campaña de este año, cuyo propósito
es poner fin a lo que la Organización Internacional
del Trabajo ha denominado una de las “peores formas
de trabajo infantil”.
JÓVENES AYUDAN A OTROS JÓVENES
La campaña del Día de las Manos Rojas, una
iniciativa de la Coalición para Impedir la Utilización
de Niños Soldados, anima a los jóvenes a organizar
actos que resalten el hecho de que sigue habiendo niños
soldados. Las actividades incluyen marchas, peticiones,
exposiciones especiales, programas de sensibilización
de la opinión pública en escuelas y presentaciones
de manos rojas a los integrantes de los órganos legislativos.
En California, por ejemplo, estudiantes solicitaron a los
consejos municipales la adopción de una resolución
que declarase el 12 de febrero Día de las Manos Rojas.
En Bélgica, activistas presentaron manos rojas al
ministro belga de Asuntos Exteriores Karel De Gucht en un
acto especial que tuvo lugar en el Palacio de las Academias
de Bruselas.
Entre los objetivos de la campaña figuran:
• La ratificación y observancia universales
del protocolo facultativo de la ONU;
• Una acción más fuerte de la ONU contra
los gobiernos y grupos armados que utilizan a niños
soldados;
• El enjuiciamiento de los líderes militares
que reclutan o utilizan a niños soldados y,
• Mayor apoyo a la rehabilitación y reintegración
social de los niños ex combatientes.
INICIATIVAS DE EE.UU.
El Departamento de Trabajo de Estados Unidos ha invertido
más de 20 millones de dólares en proyectos
que abordan concretamente el problema de los niños
soldados en Colombia, la República Democrática
del Congo, Liberia, Nepal, Sierra Leona y Uganda. También
aporta fondos para otros 14 proyectos cuyo objetivo es educar
a los niños y protegerlos de la explotación
en los países que se recuperan de un conflicto armado
o de situaciones posteriores a conflictos.
La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional
(USAID) ha contribuido con más de 10 millones de
dólares en los últimos años para la
desmovilización y reintegración comunitaria
de los niños combatientes. En 2008, la Oficina de
Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento
de Estado financió dos donaciones valoradas en casi
un millón de dólares para programas de niños
soldados en Burundi, centrándose en las niñas
soldados. La Oficina espera financiar más programas
en otras regiones del mundo.
En octubre de 2008, el entonces presidente Bush firmó
la Ley de Rendición de Cuentas de Niños Soldados,
que tipifica como delito federal el reclutamiento o la utilización
con conocimiento de soldados menores de 15 años.
La ley permite al gobierno de Estados Unidos enjuiciar por
dicho delito a cualquier persona que se encuentre en territorio
estadounidense, independientemente de que los niños
hayan sido reclutados o ejercido de soldados fuera de Estados
Unidos.
En diciembre de 2008, Bush también firmó
la Ley de Prevención de los Niños Soldados,
que prohíbe otorgar asistencia militar estadounidense
a los países que utilizan o reclutan a niños
soldados.
Véase también "Programa ayuda a niños soldados a volver a sus lugares
de origen".
Consulte también el texto completo, en inglés,
de los
informes de derechos humanos, por países, que
publica el Departamento de Estado en su página web.
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